Los duelos

duelos

El duelo, es el proceso psicológico que se produce a partir de alguna pérdida. Etimológicamente significa duellum o combate, dolus–dolor. Es la reacción frente a la pérdida de algo significativo, la cual puede ser desde una persona, un animal, una cosa, una relación, etc. Es una experiencia emocional humana y universal, única y dolorosa; el hecho de enfrentarse a esta pérdida se le llama Proceso o elaboración del duelo y conduce a la necesidad de la adaptación a una nueva situación.

Hay diferentes clases de pérdidas que pueden ocurrir:

• Pérdidas relacionales: Tienen que ver con las pérdidas de personas. Es decir, separaciones, divorcio, muertes de seres queridos, etc.

• Pérdidas de capacidades: Ocurre cuando un individuo pierde capacidades físicas y/o mentales. Por ejemplo, por una amputación de un miembro.

• Pérdidas materiales: Se da ante las pérdidas de objetos, posesiones y, en definitiva, pérdidas materiales.

• Pérdidas evolutivas: Son los cambios de las etapas de la vida: vejez, jubilación, etc.

Etapas del duelo

Según la teoría de Elisabeth Kübler-Ross, las etapas del duelo son:

1 - Negación 
La primera de las fases es la negación, que se caracteriza porque la persona no acepta la realidad (de forma consciente o inconsciente). Esto ocurre como mecanismo de defensa y es perfectamente normal. De esta manera, el individuo reduce la ansiedad del momento. El verdadero problema se da cuando las personas quedan estancadas en esta etapa, ya que no logran expresar sus emociones, y siguen como “si nada hubiera pasado”, desconectándose y evitando hablar sobre el tema.

2 - Enojo o ira
La tristeza puede llevar a una persona sufrir ira y rabia y a buscar culpables. Esta ira puede manifestarse de diferentes maneras, culpándose a uno mismo o culpando a los demás, y puede proyectarse contra animales y objetos. La fuente de la ira es la injusticia y puede dejar a la persona atrapada en el rencor, lo que generaría rumiación constante (“lo que me hicieron”, “lo que debería haber sido”); Dificulta el perdón, pero sobre todo la elaboración emocional, y aumenta el riesgo de ansiedad, depresión y estados de irritabilidad crónica.

3 - Negociación
En esta etapa, el dolor lleva a buscar una negociación ficticia. De hecho, muchas personas que se enfrentan a la muerte tratan de negociar incluso con una fuerza divina. Otras personas, aquellas que sufren un trauma menor, pueden llevar a cabo otras negociaciones o compromisos. Por ejemplo" ¿Podemos seguir siendo amigos?.” La negociación rara vez proporciona una solución sostenible, pero puede reducir el dolor del momento..

4 - Depresión
El impacto de la pérdida de alguien cercano puede llevar a una persona a una situación muy dolorosa, que viene acompañada de una enorme tristeza y una crisis existencial, al darse cuenta de que esa persona desaparece de su vida. Es el momento en que la persona toma contacto emocional con la pérdida. Ya no hay negación ni lucha: aparece la tristeza profunda, el vacío, el cansancio del alma. Aunque los síntomas se asemejan al trastorno depresivo, es importante reconocer que no se trata de una patología, sino de un domor psíquico con sentido . Y una vez se produce la aceptación de la situación, la sintomatología remite.

¿Cuándo la depresión del duelo se vuelve patológica?

- Cuando la duración es prolongada sin ningún movimiento subjetivo.
- Cuando hay anhedonia (incapacidad de poder disfrutar de lo que antes generaba placer) total y sostenida.
- Cuando aparecen Ideas de inutilidad, culpa excesiva o autoacusación, o ideación suicida.
- Cuando hay desconexión afectiva marcada, pérdida total del sentido vital.

En estos casos hablamos de:

  • Duelo complicado
  • Episodio depresivo mayor desencadenado por duelo
  • Y requiere intervención clínica activa.

5 - Aceptación
Esta etapa sucede cuando se ha aceptado esta situación dolorosa y depende de los recursos de cada uno el aceptarla antes o después. No es una etapa que represente alegría, sino más bien desapego emocional y comprensión de lo que puede haber sucedido.

Tipos de duelo

• 1. Duelo anticipado
El duelo anticipado es aquel que se da antes de que la pérdida haya ocurrido. Es habitual cuando se diagnostica una enfermedad que no tiene cura, por ejemplo. La persona experimenta diversos sentimientos y emociones anticipatorios que le prepararán emocional e intelectualmente para la inevitable pérdida. El duelo anticipado es un proceso de duelo prolongado, no tan agudo como el resto, dado que cuando llega la muerte se suele experimentar, en parte, como algo que da calma.

• 2. Duelo sin resolver
El duelo sin resolver, como su nombre indica, significa que la fase de duelo sigue presente. Sin embargo, suele denominarse así al tipo de duelo que sucede cuando ha pasado cierto tiempo (entre 18 y 24 meses) y todavía no se ha superado.

• 3. Duelo crónico
El duelo crónico también es una clase de duelo sin resolver, que no remite con el paso del tiempo y que dura años. También se denomina duelo patológico o duelo complicado. El duelo patológico puede darse cuando la persona es incapaz de dejar de revivir de forma detallada y vívida los sucesos relacionados con la pérdida, y todo lo que le ocurre le recuerda esa experiencia.

Dra. Alicia M. Miguez
Clínica medica Psiquiatría y psicología medica Tnos. de Ansiedad
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